Todos los que me conocen saben que la investigación es una de mis grandes pasiones, así que siempre he intentado volcarme en ella, de alguna manera u otra. Aparcada durante un tiempo por mi trabajo actual, retomarla tan felizmente no ha supuesto sino una gran alegría y el despertar de nuevo de un gusanillo que había hibernado durante unos meses.
Felizmente agotada, como rezaba en mi Facebook. Porque aunque esto suponga un buen punto para dar por terminado este renglón, no es más que eso, un punto y seguido. Agárrense, que vienen curvas. Mi tesis doctoral espera a la vuelta de la esquina...
Un inmenso gracias a todos.
Etiquetas: Ego laboro, Íntimo y personal
Soy plenamente consciente de que mucha gente se ríe de este vínculo afectivo que surge entre seres humanos y sus mascotas, y más concretamente, si se trata de un perro. Siempre me he considerado una ferviente amante de los animales, así que comprendo que sea difícil que no todas las personas que lean esto lleguen a entender el cariño que yo siento por Lupy.
Nos la dieron con 15 días, y mi madre y yo hemos sido lo primero que vio; ha estado desde siempre con nosotros tres y hemos intentado cuidarla lo mejor que sabemos. Bueno, parece ser que no lo hemos hecho tan mal, porque con 12 años en un perro ya estamos hablando de palabras mayores.
Mi amiga María es una gran amante de los animales en general y de los perros en particular. Ella ha tenido tres perros en su vida, y actualmente, sólo le vive su perrita Blanca. El primero que tuvo se comió accidentalmente una oruga procesionaria, y en fin, para todos los que sabemos algo de animales, eso supone prácticamente la muerte del perro; y así fue, pues tuvo que llevarlo al veterinario para sacrificarlo, tan enfermo estaba. El segundo era un mastín enorme, pero muy bueno; tuvo un problema óseo que le impedía hasta caminar, y cada movimiento suponía un enorme sufrimiento para el animal. Tras meditarlo y viendo que era incurable su mal, el veterinario también le aconsejó que lo mejor para él que le dejara marchar. Y su tercera perrita, Blanca, la recogió de la calle con tan sólo dos meses de vida; el animal estaba tan asustado que, aún hoy, tras ocho años de vida junto a ella, sigue sobresaltándose ante el más mínimo cambio. Y es que antes de que María la encontrara, ese animal había sido víctima de maltrato constante. Tal vez por eso Blanca tiene ataques epilépticos. María siempre dice que ha tenido muy mala suerte con sus perros porque todos le suponen un sufrimiento constante; me confesó una vez que le avergonzaba contar este dolor porque no todo el mundo lo entendía. Y es que sólo se sabe lo que se quiere a un animal cuando se tiene en casa.
Yo lo único que puedo decir es que ni siquiera pienso en el día en que Lupy me falte; soy incapaz. Pero mis padres me recuerdan de vez en cuando que son ya 12 años, y aunque está muy bien de salud, son ya unos añitos para un perro...
Pero hoy nada de tristezas, que estamos de cumpleaños. La foto que ilustra esta entrada se la he tomado hace unos minutos, y me ha costado horrores, porque no se dejaba. Raro en ella, que se deja hacer todas las tonterías del mundo. Sólo con mi Woody de peluche se ha quedado tranquila, vaya tontería, señores. Y mi mano se ve por ahí, así que algo de truco tiene la foto...
Feliz cumpleaños, Lupy.
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La alargada sombra del amor (Maintenant qu'il fait tout le temps nuit sur toi), de Mathias Malzieu
2 comentarios Publicado por Catherine Heathcliff en 12:22Y es que no hay nada peor que fijarse unas expectativas determinadas. Si con la lectura de La Mecánica del Corazón terminé absolutamente encantada, La alargada sombra del amor es un gigantesco aburrimiento. La publicidad es un gran cáncer en esta sociedad, pero somos mucho peores los que nos dejamos engañar por ella. Y yo que creía que las aventuras y desventuras de Jack, el pobrecito joven con un reloj de cuco como corazón, tenían continuidad aquí... pero es que me da a mí la sensación de que esto le ha pasado a muchísima gente. Bueno, señores, háganse a la idea de que este libro es autobiográfico totalmente, pues cuenta la experiencia personal de Mathias Malzieu ante la pérdida de su madre y cómo logró superar el sufrimiento. Yo lamento mucho este fallecimiento y me imagino que será durísimo; me alegra pensar que lo mismo mi querido Mathias comenzó a superar totalmente esta pérdida tras la redacción de este libro, pero hijo de mi vida, leerlo era soporífero.
Queridos y escasos lectores de este, mi humilde blog, no esperéis encontrar en este libro una continuidad de la historia de Jack y Miss Acacia. Va a ser que no. Muy contrariamente, este libro se escribió antes que La Mecánica del Corazón, pero debido al bombazo que supuso este, Mathias Malzieu comenzó a perfilarse como autor cotizadísimo y había que dar publicidad a todos sus escritos. Con lo cual, no toda la culpa la tiene mi querido Mathias, sino la puñetera publicidad y el poderoso caballero, que es don Dinero.
Con todo y con eso, yo sigo siendo una gran defensora de este hombre, más que nada porque me parece un artista muy completo. Y aunque parezca un Tim Burton a la francesa, yo creo que todo lo que hace es muy digno, independientemente de que encuentre mi beneplácito o no. Además, si hay algo que me encanta es que sabe reirse de sí mismo, y con bastante mordacidad. Me gusta, sí, me gusta. Y me gusta mucho más que hable tan bien de España en sus libros...
Mathias Malzieu dijo una vez que escribiría el eslabón literario perdido entre La Mecánica del Corazón y La alargada sombra del amor. Yo no sé si lo hay o no, pero bueno, si él lo hace, ahí estaré yo para leerlo.
Título original: Maintenant qu'il fait tout le temps nuit sur toi.
Año de edición: 2010.
Editorial: Reservoir Books - Random House Mondadori.
01. ¿Qué hiciste en 2010 que no hubieras hecho nunca antes? Echarle valor y cara al asunto y abrir mi corazón a una persona por la que sentía algo más que simple amistad. Y oigan ustedes, ¡ir a la feria de abril de Sevilla por primera vez en mi vida!
02. ¿Cumpliste tus propósitos de año nuevo, y harás más para el próximo año? Nunca hago propósitos para el nuevo año, así que no sé qué responder a esta pregunta.
03. ¿Alguien cercano a ti tuvo hijos? ¡Sí! Eli y Hermi. ¡Niños preciosos!
04. ¿Alguien cercano a ti murió? Afortunadamente, no.
05. ¿Qué países has visitado? España, por supuesto.
06. ¿Qué querrías tener en 2011 que no tuviste en 2010? El año pasado no pedí nada y fue un año horrible. Ahora voy a volverme egoísta y pedigüeña: SALUD, para los míos y para mí.
07. ¿Qué fecha de 2010 se te quedará grabada en tu memoria, y por qué? 12 de mayo de 2010, día en que a mi padre le diagnosticaron un cáncer de colon. Toma patada rastrera en el hígado de la vida esta.
08. ¿Cuál ha sido tu mayor logro este año? No volverme loca, definitivamente. Menudo añito, señores, menudo añito.
09. ¿Cuál ha sido tu mayor fracaso? Darme cuenta que mis padres no son eternos, y creo que esta certeza era el último vestigio de infancia que me quedaba.
10. ¿Has sufrido alguna enfermedad o daño físico? Una amigdalitis que me duró 20 días. Tras varios diagnósticos, entre ellos, mononucleosis, amigdalitis pultácea fue el definitivo, complicado al no darme de baja y seguir trabajando con la voz.
11. ¿Cuál ha sido la mejor cosa que has comprado? Diría que mi móvil táctil, pero tampoco es nada del otro jueves. Así que no saldremos de lo habitual: dvds, libros, cds, ropa, etcétera, etcétera, etcétera.
12. ¿El comportamiento de quién mereció alabanza? El de mi padre, luchador nato. El de mi madre, el gran pilar de mi casa.
13. ¿El comportamiento de quién te decepcionó? Buf, ¿por dónde empiezo?.
14. ¿A dónde fue la mayor parte de tu dinero? En lo de siempre: películas en dvd, cds, libros, ropa, zapatos, complementos y cosmética. Y en gasolina; las visitas al hospital fueron una constante durante seis meses.
15. ¿Qué te hizo mucha, mucha ilusión? Que mi padre saliera adelante. Conocer a ¡Fraaaaan! Un ejemplar de Wuthering Heights, editado en 1943. Olé ahí, calidad. Reencontrarme con Guada y Ayrim.
16. ¿Qué canción te recordará siempre 2010? Todas las de Muse.
17. Comparado con el año pasado, eres: Muchísimo más pesimista.
18. ¿Qué quisieras haber hecho más? Sujetarme la lengua.
19. ¿Qué quisieras haber hecho menos? No haber entregado mi corazón.
20. ¿Cómo pasarás las Navidades? Con mi familia, es decir, mis padres.
21. ¿Cómo pasarás la Noche Vieja? Ídem. Y con mis tíos. No sé qué pasará después, ni si finalmente recibiré la invitación de última hora para la ronda de rigor por los pubs de la localidad. Psé, nada del otro jueves.
22. ¿Te enamoraste en 2010? Ya lo estaba el año anterior; este año se realizó ese amor.
23. ¿Cuántos rollos de una noche? Mantengo la respuesta del año anterior: “ninguno, pero no sólo en 2010, siempre, que yo no soy de esas cosas”. Y añado: pero tristemente, ha habido este año demasiados Willoughbies y ningún coronel Brandon. ¡Es que no cumplen “el requisito”!
24. ¿Cuál fue tu programa de televisión favorito? The Big Bang Theroy. Bazzinga! Cómo conocí a vuestra madre. ¡Legendario!
25. ¿Odias a alguien que no odiases el año pasado? Yo no tengo tiempo ni para odiar a nadie.
26. ¿Cuál fue el mejor libro que leíste? La mecánica del corazón, de Mathias Malzieu.
27. ¿Cuál fue tu mejor descubrimiento musical? Dionysos. Yo sé que a mi Fran le gustaría que pusiera alguna de Torrezno, pero es que… venga, va, vamos a poner “The Perfect Drug” y “Closer”, aunque esa letra todavía hace que menee la cabeza.
28. ¿Qué querías y obtuviste? ¡Ser tutora! ¡Yupi! Tenía un montón de ilusión por ello, y mira, confiaron en mí. Uno de los mejores regalos de mi vida, reto profesional y una experiencia inmejorable.
29. ¿Qué querías y no obtuviste? Un encuentro “Fnaciano”. Mi Patri sabe a qué me refiero…
30. ¿Cuál fue tu película favorita este año? Origen, Memento y Lejos del mundanal ruido (recomendación “Fnaciana” total).
31. ¿Qué hiciste en tu cumpleaños y cuantos cumpliste? Pues lo celebré dos veces, y por todo lo alto. Uuuuuuuuh… para más información, vean las fotos, por favor, ya saben dónde.
32. ¿Qué única cosa hubiera hecho tu año incalculablemente más satisfactorio? Haber pedido salud para 2010 al final de 2009.
33. ¿Cómo describirías tu concepto de la moda en 2009? En esta también mantengo la respuesta del año pasado: “pues sigo el patrón Catherine Heathcliff: todo debe ir conjuntado al milímetro. Y bueno, soy rematadamente pija. Pero con cerebro, que conste”.
34. ¿Qué te mantuvo en tu sano juicio? Mi trabajo. Mi trabajo. Mi trabajo. Mi madre. Y mis charlas y encuentros con Patri.
35. ¿Qué figura pública te gustó más este año? Matt Bellamy. Si la personalidad “Fnaciana” (Patri me entiende) cuenta como figura pública, pues también. Pero me da a mí que con este último ya en 2011 cambiará la cosa…
36. ¿Cuál ha sido tu videojuego favorito este año? Nunca he jugado con videojuegos, pero me pirro por una Nintendo DS (que no tengo) y por el Art Academy. Reyes Magos, tomad nota, ¿vale? Que no tomaréis, pero bueno.
37. ¿Quién ha hecho el mayor número de cameos en tus sueños este año? Mantengo también la respuesta del año anterior: “a saber... si mis sueños están siempre llenos de bichos y criaturas horripilantes, dignos de psicoanálisis profundo. Oye, pero nunca sueño con vampiros, con lo que me gustan. ¡Ofú!”.
38. ¿A quién echaste de menos? A los que más quiero.
39. ¿Quién fue la mejor persona que conociste? A mi Fran. A la personalidad “Fnaciana”, aunque ya dudo de esto también. A Carmen. A Sabri. A Elena. Y sobre todo, mantener a Mª Carmen y a Patri a mi lado.
39. Dinos una valiosa lección que hayas aprendido en 2010: Distanciarme de los sentimientos que pueden causarme dolor. Ser siempre fiel a mis principios y a mi conciencia.
40. Quotea una canción que resuma tu año: Invincible, de Muse.
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Etiquetas: ¿Qué vemos hoy?, Íntimo y personal, Música es...
¿Por qué Catherine Heathcliff comenzó un blog hace ya más de dos años?
En mi caso, nada tenía que ver con la moda a la que todo el mundo se apuntaba; lo mío obedecía más bien a mi pasión por la escritura. Siempre me he considerado escritora aficionada, así que podría dar rienda suelta a mis inquietudes literarias a través de un pequeño rinconcito que llegara a relativamente poca gente. Y aquí estoy. Paulatinamente, este blog se ha ido convirtiendo en parte de mí, tanto es así que casi, casi, casi podría considerarse un diario. Escribo prácticamente de todo, y es relativamente fácil para mí encontrar la más ínfima inspiración para dar rienda suelta a la celeridad de mis dedos sobre el teclado.
Ayer revisaba viejas entradas sentada en el salón de mi piso sevillano con mi amiga Carmen. Eso me dio que pensar. Mucho de lo aquí escrito son capítulos de mi vida anterior, algunos inconclusos, y muchos otros con el punto y final puesto desde hace tiempo. Y pensé en quitar algunos, en suprimir párrafos en vigentes entradas... porque de algunas cosas ahí escritas no sentía ni por asomo ya lo que me inspiró a escribiras.
Pero...
...si hiciera tal cosa, supondría que estoy rechazando, negando, olvidando, dando la espalda a mis etapas anteriores, a mi vida. Siempre me he jactado de no arrepentirme de nada, y me sigo manteniendo. ¿Por qué borrar, pues, escritos que desnudan mi ser?
202 entradas son muchas, ingente material. Todo ello son piezas de mí, de Catherine Heathcliff. Sin trampas ni dobles lecturas. La Catherine más sincera se halla indefensa y vulnerable entre cada línea de A Cuckoo's Tale.
Etiquetas: Íntimo y personal, Mi Sevilla
Gracias, Adri, por regalarme la película
Sinopsis: Leonard “Lenny” Shelby viste trajes caros, conduce un Jaguar y paga sus facturas con gruesos fajos de billetes. Aparentemente, parece un hombre de negocios de éxitos, pero sin embargo, se hospeda en moteles baratos. Víctima de una grave enfermedad que no le permite recordar nada de lo inmediatamente vivido después de quince minutos, su existencia es una continua búsqueda del criminal que violó y asesinó salvajemente a su mujer. Obsesionado con esta idea, complicada con su rara dolencia, sobrevive a base de notas constantes por doquier, instantes fotografiados en su Polaroid para no olvidarlos y un sinfín de tatuajes por todo su cuerpo para siempre recordar.
Todavía está por ver que mi querido e idolatrado Christopher Nolan haga algo que no me guste. Es que aún no he visto ni una sola creación suya que no despierte mi total y completa adoración. Tan sólo me quedaba por ver Memento, visionado postergado aún no sé por qué motivo. No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy, dicen, y bien cierto que es. Nunca es tarde para disfrutar a Nolan, así que eso hice.
La película es Nolan en estado puro; no debes perder ni un solo segundo de visionado, pues se corre el riesgo de perder el hilo de la proyección. No sólo eso, sino que la tradicional estructura lineal de hecho, cadena de eventos, desarrollo y desenlace se rompe en esta película para crear una sucesión de imágenes que van justamente al contrario, en sentido inverso. Vamos, que la peli está al revés, señores. Ocurre un poco como Origen (2010), salvando las distancias, en la que la estructura es como la de las muñecas rusas, valiéndose de los sueños: un sueño dentro de otro, y éste dentro de otro más. Si hay algo que caracteriza a las creaciones de Nolan, es precisamente su innovador retrato de la cadena de eventos. Olé, Christopher. Quizá sea por eso por lo que Memento está en el puesto vigésimo quinto dentro de las mejores 250 películas de la historia, según la lista de IMDb.
Pocos actores, poquísimos. De hecho, casi podríamos decir que Guy Pearce es la voz cantante de la película. Carrie Ann-Moss y Joe Pantoliano son piezas del tremendo rompecabezas que es la mente de Leonard. Gran trabajo de Pearce, ¿por qué no se prodigará más este hombre, y cuando lo hace, suele escoger tan mal?
A mí me ha encantado, queridos y escasos lectores de este, mi humilde blog. No sólo porque es Nolan, y no sólo por las interpretaciones o la historia en sí, sino porque hace reflexionar: ni los malos son tan malos, ni los buenos lo son tanto. El olvido y el recuerdo… variables relativas, porque más allá de una enfermedad, ¿quién no recuerda lo que quiere y hace lo propio con el olvido?
Catherine Heathcliff.
Lo que estoy escuchando: Oblivion, de 30 Seconds to Mars.
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Posibles respuestas, en orden aleatorio: Una infidelidad. Una mentira. La violencia, verbal y física. El hastío. El conformismo extremo. El inconformismo extremo. La pasividad. La traición. La ausencia de confianza. La falta de autoestima. La humillación. La auto-humillación. La distancia real, física y metafórica. Una tercera persona. Un recuerdo.
¿Existen más?
Etiquetas: Íntimo y personal
Genial. Ese es el mejor adjetivo para describir la película. Es, sencillamente, genial. Resulta curiosa la historia que ha rodeado esta película en torno a mí. Hace tiempo, Seakermdc me la recomendó, ¿cuántas veces?, cien mil millones, probablemente. Y mucho tiempo después, AlphaMale hizo lo propio. Y yo no es que rehuyera el verla; simplemente, no me llamaba la anteción, más allá de la versión de Mad World de Tears for Fears que Gary Jules hizo para la banda sonora de la película. Pero esta vez no tenía escapatoria: AlphaMale me la regaló en dvd para mi cumpleaños -entre otras muchas cosas-. Y nada, ahí que me aventuré por el universo "darkiano"... ¡y menudo viaje!
A caballo entre la ciencia ficción y el cine fantástico, Donnie Darko es un viaje onírico en el que varias realidades se superponen de manera paralela para converger en un mismo desenlace, un final en el que todo es resultado y consecuencia de un hecho inmediato. No sólo eso, sino que esta película hace reflexionar, y mucho. ¿Quién es el enajenado, realmente? Aclimatarse a una determinada forma de vida no hace sino anquilosar al ser humano; el valiente, el transgresor, el que sigue sus propias normas, es el condenado al ostracismo... pero voluntario. Las apariencias engañan, y una persona totalmente respetable puede esconder a un peligroso pederasta, a una joven con sentimientos profundos y silenciosos hacia el chico al que ama, a una madre que esconde y proyecta sus propias frustraciones sobre su propia hija, o a una chica con un triste y cruel pasado, que enmascara tras su seriedad y dosificando su implicación sentimental para evitar así ser más vulnerable de lo que ya es.
En general, la película es una auténtica joya: la dirección, la fotografía, la banda sonora... es imposible encontrarle ni una sola pega. En lo que se refiere a las interpretaciones, todas son estupendas, pero yo me quedo, particularmente, con Jake Gyllenhald -por supuesto-, con Jena Malone, y por encima de todas, con el desaparecido Patrick Swayze. Grande.
En definitiva, muy recomendable... pero eso sí: no se pueden despegar los ojos de la pantalla, no sólo porque la proyección atrape despiadadamente al espectador, sino por su propio bien: un mínimo detalle que se escape... y toda la cadena de eventos se desmorona. A la larga, va a resultar que todos somos esquizofrénicos, como Donnie, y que no queremos escuchar a nuestro propio Frank, ese conejo que tras su diabólica máscara nos contempla en una distancia relativa.
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